En el mundo de la perforación diamantina, uno de los desafíos más frecuentes y complejos son las fallas geológicas. Comprender su comportamiento y cómo afectan nuestras operaciones es clave para lograr resultados eficientes y seguros.
¿Qué es una falla geológica?
Una falla es una grieta o fractura en la corteza terrestre donde dos bloques de roca se mueven en direcciones opuestas. Podemos imaginar la Tierra como un enorme rompecabezas; cuando las piezas (placas tectónicas) se deslizan, separan o chocan, se generan estas fallas.

Partes de una falla
Para entenderlas mejor, visualicemos sus componentes principales:
- Plano de falla: Es la zona donde ocurre el desplazamiento entre los bloques.
- Bloque colgante (techo): El bloque que se encuentra por encima del plano.
- Bloque yacente (piso): El bloque que está por debajo.
¿Cómo identificar una falla en perforación diamantina?
Las fallas pueden detectarse a través de señales en el testigo (core), durante el proceso de perforación o mediante análisis complementarios:
1. Indicadores en el testigo:
- Baja recuperación: Zonas fracturadas o pulverizadas.
- Presencia de brechas o gouge: Material fragmentado o arcilloso.
- Fracturas múltiples: Superficies pulidas, estriadas.
- Cambios abruptos en la litología: Inclusión de materiales distintos.
2. Indicadores durante la perforación:
- Variaciones en la velocidad de perforación (ROP).
- Pérdida de fluido de perforación.
- Aumento en torque, vibraciones y presión de bomba.
3. Análisis complementario:
- Un RQD (Rock Quality Designation) bajo, por lo general menor al 50%.
¿Por qué son críticas las fallas?
Atravesar una falla genera liberación de esfuerzos. Dependiendo del tamaño y tipo, esto puede derivar en atrapamientos, presiones elevadas y pérdida de herramientas. Existen fallas pequeñas y otras que abarcan varios metros.
El rol clave de los fluidos de perforación
El éxito al atravesar fallas depende en gran medida del fluido utilizado. Las tres propiedades esenciales que debe tener son:
- Capacidad de limpieza: Ayuda a remover material fracturado y controlar el torque.
- Control del filtrado: Evita que el fluido invada la formación y debilite la zona de falla.
- Suspensión: Permite mantener en suspensión los sólidos transportados por el fluido.
Error común: uso incorrecto de aditivos
Uno de los errores más recurrentes en campo es recurrir a poliacrilamidas, creyendo que son suficientes para atravesar fallas. Sin embargo, estas sustancias no tienen capacidad de limpieza, suspensión ni control de filtrado. Su uso puede agravar la situación.
¿Cuál es la solución correcta?
Ante la presencia de fallas, la recomendación técnica es clara: preparar lodos con bentonitas, PACs y biopolímeros. Estos componentes mejoran notablemente la capacidad de acarreo, estabilización y control de filtrado del fluido.
Consideraciones adicionales
Aunque en exploración minera no se utilizan densificantes con frecuencia, la densidad del lodo sigue siendo una propiedad importante a monitorear. No debe confundirse con la viscosidad.
Conclusión:
Entender cómo se comportan las fallas y actuar con base en ciencia y experiencia puede marcar la diferencia entre una perforación exitosa y una operación interrumpida. En American Mining Supplies, tenemos la experiencia y los productos necesarios para ayudarte a perforar inteligentemente.
¿Tienes dudas sobre cómo formular tu lodo? contáctanos para una asesoría especializada.




